Venezuela: Cambio en la cúpula militar tras destitución del ministro de Defensa
En Caracas, el gobierno venezolano anunció este miércoles una profunda reestructuración en su gabinete ejecutivo, con movimientos que refuerzan el control militar en áreas clave y ajustan figuras en sectores estratégicos. El cambio más destacado fue la designación de Iván Hernández Dala como nuevo ministro de la Defensa, en sustitución de Vladimir Padrino López, quien ocupó el cargo durante más de una década y se convirtió en una de las figuras más influyentes del chavismo.
Hernández Dala, un general con amplia trayectoria en los servicios de inteligencia, asume el ministerio tras una carrera marcada por su cercanía al poder. Entre 2014 y 2024, dirigió el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en dos periodos, consolidándose como un operador clave en la seguridad del Estado. Durante su primera gestión, entre 2015 y 2016, también ejerció como ministro de Relaciones Interiores sin abandonar su puesto al frente del Sebin, una dualidad que reflejó su peso dentro del aparato de seguridad. Antes de su nombramiento, se desempeñaba como intendente de Asuntos Estratégicos y Control de Producción en la estatal petrolera PDVSA, cargo que ocupó desde noviembre de 2024 hasta su designación el pasado 7 de enero.
En su discurso de despedida, Padrino López agradeció la confianza depositada en él durante sus años al frente de la cartera de Defensa, un puesto que asumió en octubre de 2014 junto con el de Comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Aunque en 2019 dejó este último cargo, mantuvo su influencia como ministro, convirtiéndose en el militar activo con mayor antigüedad en el país y en un pilar fundamental para la estabilidad del gobierno, especialmente en momentos de crisis política y social. Su salida, aunque no inesperada, marca el fin de una era en la que su figura fue sinónimo de lealtad al proyecto chavista y de cohesión dentro de las Fuerzas Armadas.
Los cambios no se limitaron al Ministerio de la Defensa. Jorge Márquez, hasta ahora titular de Energía Eléctrica, fue designado como nuevo ministro de Vivienda y Hábitat, mientras que Rolando Alcalá, un ingeniero electricista con experiencia en la gestión del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, asumirá la cartera energética. Márquez, además, dejará la vicepresidencia sectorial de Obras Públicas y Servicios, que será ocupada por una figura aún no confirmada.
En el ámbito militar, también hubo ajustes de alto nivel. La jefatura de la Casa Militar, encargada de la seguridad presidencial, recayó en un nuevo oficial, al igual que la dirección de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), un organismo con un historial controvertido en la represión de disidencias internas. Estos movimientos ocurren en un contexto de tensiones regionales, incluyendo la reciente visita de una delegación de senadores estadounidenses a Caracas, un gesto que algunos analistas interpretan como un intento de acercamiento en medio de las sanciones internacionales que pesan sobre el país.
La reestructuración del gabinete refleja una estrategia de consolidación del poder en manos de figuras leales al presidente Nicolás Maduro, con un énfasis particular en reforzar el control militar sobre áreas sensibles como la defensa, la inteligencia y la industria petrolera. Mientras el gobierno busca proyectar estabilidad, estos cambios también envían un mensaje claro sobre la continuidad de un modelo en el que las Fuerzas Armadas juegan un papel central en la administración del Estado.